Estrategias de aprendizaje

¿QUÉ SON LAS ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE?

En el presente artículo le informaremos todo lo que necesita saber sobre las estrategias de aprendizaje: qué son, qué tipos hay, para qué utilizar cada tipo de estrategia y mucho más. Pero antes de entrar en el tema, es necesario partir de un concepto clave que es, el aprendizaje.

¿A qué hace referencia la palabra aprendizaje?

Según el Diccionario de la Real Academia Española, el aprendizaje es “la acción y efecto de aprender algún arte, oficio u otra cosa”. Dicho en otras palabras, el aprendizaje es el proceso mediante el cual una persona adquiere un conocimiento o información, una habilidad, una destreza, un valor o una conducta. También se puede definir como el proceso de construir nuevas experiencias y poder adaptarlas en la vida cotidiana.

¿Qué es una estrategia de aprendizaje?

Es el conjunto de técnicas utilizadas para adquirir un nuevo aprendizaje. Una técnica puede entenderse como el modo o la forma en que se realiza alguna tarea (por ejemplo, cómo tender la ropa para que no quede con arrugas) y, para que una estrategia se produzca, es necesaria la planificación de las técnicas a fin de lograr el objetivo deseado. Las estrategias siempre son conscientes e intencionales y se dirigen a un fin particular.

Entonces, en base a esto podemos decir que, las estrategias de aprendizaje son el conjunto de técnicas o actividades que empleamos de manera consciente para alcanzar un objetivo, en este caso, aprender.

¿Qué tipo de estrategias de aprendizaje encontramos?

Dentro del ámbito académico o educativo encontramos un amplio abanico de estrategias. Veamos con detenimiento cada una de ellas:

Estrategias de ensayo

Junto con las estrategias de elaboración y de organización, ayudan a disponer la información, de manera que resulte más fácil su aprendizaje.

Consiste en la repetición constante de los contenidos que se desean incorporar, de manera escrita u oral. Las técnicas usadas pueden variar desde leer en voz alta el contenido hasta copiar varias veces el material hasta adquirir toda la información deseada. De este modo se pueden aprender, por ejemplo, las tablas de multiplicar.

Estrategias de elaboración

Consisten en integrar y relacionar la información nueva que se ha de aprender con los conocimientos previos referentes al tema en cuestión, es decir, poder unir los conocimientos nuevos con los preexistentes (es lo que ocurre por ejemplo con los cursos de especialización de postgrado como puede ser este curso de implantología oral para odontólogos, un curso orientado a perfeccionar la técnica de implantología oral para odontólogos que ya han terminado su carrera).

Gracias a esta estrategia, los conocimientos que aún no hemos asimilado o adquirido se integran más rápidamente porque los relacionamos con conocimientos que ya poseemos. Esto se puede hacer, por ejemplo, a través de analogías o describiendo cómo se relaciona el aprendizaje nuevo con el que ya poseemos.

Estrategias de organización

Tienen por finalidad agrupar la información a fin de poder recordarla con mayor facilidad, dándole una estructura al contenido. Por ejemplo, hacer un cuadro comparativo o una red conceptual, resumir un texto y agregarle subtítulos, etc.

Este tipo de estrategia, junto con las de elaboración, implican una participación más activa de la persona, que en las de ensayo, contribuyendo así a que el proceso de aprendizaje sea más significativo.

Estrategias de monitoreo de la comprensión

Consiste en establecer metas de aprendizaje y medir si fueron alcanzadas o no para, en caso de ser necesario, modificar la estrategia a fin de lograr la meta deseada. Este tipo de estrategia, requiere que la persona tenga cierto grado de conocimiento de la finalidad que se desea lograr como así también de los resultados esperados. No puede alcanzarse una meta sin antes conocer qué es lo que se pretende lograr. Por ejemplo, no es posible tener como meta resumir un texto, sino se tiene conocimiento acerca de las estructuras del mismo y de las técnicas para resumir la información.

Estrategias de apoyo o afectivas

En este caso, la estrategia no está dirigida directamente a lograr el aprendizaje de un contenido, sino a mejorar las condiciones en las que se produce el aprendizaje, a fin de alcanzar una mayor eficacia. Por ejemplo, motivar a la persona a aprender, enfocar la atención en el proceso, manejar la ansiedad, aprender a administrar el tiempo de forma más efectiva, etc.

¿Qué factores intervienen en el aprendizaje?

Son muchos los factores que intervienen en el proceso de aprendizaje, entre los que podemos mencionar:

  • El tipo de información que vayamos a incorporar, la cual puede ser más o menos compleja. Aquellos contenidos que resulten más profundos pueden demandar una mayor cantidad de tiempo, por ende, es un factor importante al elegir qué tipo de estrategia de aprendizaje se va a utilizar.
  • Otro factor a considerar es la atención, ya que de ella va a depender la mayor o menor absorción de la información. Mientras mayor sea la atención puesta en el proceso mayor va a ser la retención lograda. La atención puede verse interrumpida por muchos factores, como las notificaciones de las redes sociales, o la dependencia a ellas, por el Whatsapp, los ruidos de la televisión, el cansancio, la falta de sueño, entre muchas otras cosas. Sin dudas, si se quiere obtener un buen resultado, es fundamental que la atención se dirija únicamente al contenido sobre el cual se está trabajando. Entonces, dejar el móvil de lado, apagar el televisor y no estar fatigado puede ayudar a alcanzar un mayor grado de concentración.
  • Por otro lado, el nivel de motivación que tenga la persona que desea aprender algo también va a intervenir en el proceso. Esta motivación puede depender de la necesidad que tenga de incorporar o no dicha información. Por ejemplo, no será igualmente necesario aprobar un examen de ingreso a una carrera universitaria que un examen del nivel secundario. Depende también de los impulsos, los cuales mantienen la motivación. Si una persona desea aprender un idioma porque pronto se mudará a otro país, el impulso que dio origen a la necesidad de estudiar actuará a su vez como mantenedor del proceso de aprendizaje. Y, por último, dependerá también de los objetivos, es decir, hacia dónde se encaminan los esfuerzos por aprender algo, como también de los incentivos, que son estímulos externos que nos mantienen motivados. Por ejemplo: aprender a usar una nueva herramienta informática para lograr un puesto mejor pago en el trabajo.

¿Cuál es la importancia de las estrategias de aprendizaje?

El empleo adecuado de las diferentes estrategias contribuye a hacer más efectivo el proceso de aprendizaje y a que el mismo sea más significativo. Haciendo un buen uso de cada estrategia es posible lograr que la información, la habilidad o la conducta se incorpore de tal modo que pueda contribuir al desempeño en la vida cotidiana.

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